Como si no fuese ya bastante con casos ya fuertes de por sí como los tipicos que preocupan a todo el mundo como el de Marta del Castillo, que sí desde aqui en la lejanía todos lo lamentamos, pero realmente lo vemos en la distancia (no como la gente que alli vive) nos llega esta vez la bofetada en la cara con un correo que nos acaba de llegar de un sindicatod el trabajo en el que menciona que hay compañeras que están teniendo problemas de atracos y abusos al entrar y salir de su trabajo. Y se acaba uno volviendo a hacer esa pregunta que muchos nos hemos planteado anteriormente…. ¿realmente esto pasaba tanto antes? ¿o es que el poco cerebro que nos quedaba lo vamos perdiendo progresivamente?
Yo siempre era el que pensaba, si hombre, antes pasaba, lo que pasa es que no nos enterábamos de tanto. Pero realmente empiezo a pensar que no, que el mundo se derrumba, y que el Apocalipsis no es realmente ni la guerra nuclear, ni holocausto mundial, ni eso, sino la propia autodestrucción de la humanidad, tanto física: en cuanto a recursos, en cuanto a luchas internas, etc, pero sobre todo moral, y es que cada vez parece que al ser humano le queda más de ser pero menos de humano: quien quiera pruebas que se vea una seamana un telediario, aunque lo intenten camuflar en algunos casos, llenando las noticias de banalidades comparativamente hablando como los deportes.
Mientras tanto, el político estúpido de turno intenta colarnos que para ser solidarios con nuestro gobierno cobremos menos. Se nota que él tiene su vida asegurada, porque yo con mi sueldo que no llega al mileurismo, no tengo garantizado ni el aire que respiraré mañana. Cuando quiera, señor Montoro, le bajamos su sueldo, ya que ni está relacionado con su productividad (en ese caso no me extrañaría que nos tuviese que pagar usted a nosotros) ni con el estado inflacionario del estado español (ni de ningun estado) Y es que los dueños de estas maravillosas ideas siempre acaban siendo aquellos que más cerradita se deberían tener la boca.
Mientras tanto, en medio de la crisis, nos encontramos que “Los altos directivos del Ibex no sienten la crisis y se suben el sueldo un 11%”.
¿A que España va bien?
De hecho, ¿a que el mundo va bien?