Pero que cool queda en inglés
Estaba viendo mientras cenaba un reportaje en Cuatro sobre California cuando en relación con la muerte de Michael Jackson enseñaron el Staples Center.
Y no me ha traido otra caso a la memoria la moda que sufrimos desde hace años quizás más de los que yo tenga de la moda cool de inglés. Que oyes, mola mucho más el steipols centa que el Estadio de la Juventud, pero y si llamásemos aquí al Pasarón (al más puro Estadio de los Pajaritos) el Centro de las Grapas? Como poco sonaría mal.
Recuerdo que esto me pasó cuando con unos 6 o 7 años, antes de dar clases de inglés me entretenía leyendo un curso de Inglés que tenían mis paddres que tenía unas cintas en ese idioma, y después un libro con el texto en Inglés y en castellano. Y mi mayor desilusión de niñez fue conocer que mi querido Mickey Mouse, se llamaba en realidad el Ratón Miguelito. Desde entonces, Disney dejó de tener sentido para mi xDDDD. Pero que poco fisno, pero que poca clase, tenía el ratón Miguelito.
Pero seguimos igual, o incluso ha aumentado la tendencia, denunciada por Pérez Reverte en un artículo (yo lo conocí así aunque veo que por Internet se diche mucho que fue una carta de una señora a un programa de Luis Pérez del Olmo) y que dice así:
"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno. Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware. Yo, en el colegio, hice aeróbic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap... Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino feelings. Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el rafting, en lugar de acampar, hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex. Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico. El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking. El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento. En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms ¡casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yogurt light y el body-fitness. El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef que,aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.Estas cosas enriquecen mucho. Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, sólo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."

La verdad es que el español, como parte de “lo latino”, también tiene cierto público y cierta moda. Conozco el caso de unos japoneses que querían ponerle un nombre en español a un equipo de fútbol. Lo que no se puede esperar es que para nosotros, que es cotidiano, sea especial.
Del texto que citas, me suena que a quien lo ha escrito le repatean dos cosas muy distintas: que se pierda la “pureza” del español, y que la gente se crea mejor por ello.
Aunque para creerse mejor hablando no hace falta usar palabras inglesas: jugar al “tres en raya” siempre será mucho más erudito que jugar al “trincarro”, aunque el juego sea igual de tontorrón.
La autora del texto en cambio parece que se cree mejor por defender la “pureza”, pero lo único que mantiene es el español que se hablaba cuando ella era joven, que no era puro sino que ya incluía un montón de arabismos, galicismos, italianismo… es absurdo perseguir pureza en algo que ya de partida es una mezcla.
Dicho eso… ¡a ver cuando se deja de oír cosas como que “los químicos son tóxicos”! ¡está mal dicho, creedme! xD
Comentario por Alter — 1 Septiembre, 2009 @ 15:39
Hombre sí es cierto que neologismos ha habido siempre, pero yo soy partidario de pa que meter palabros que ya existen, si bien no puedo hablar muy alto, porque seguro,s obre todo moviendo en el campo léxico que me muevo, meta más anglicismos que mucha gente, sin darme cuenta de lo extendidos que están al menos en este campo, pero si que creo que por mucho que un idioma esté de moda no debe ser cuestion de hacer una conversion del idioma propio al otro.
En resumen que mi opinion es que neologismo si, anglicismo por el mero hecho de meter un anglicismo, pues no porque en cierto modo desvirtua la riqueza de un lenguaje
Comentario por Xavy — 1 Septiembre, 2009 @ 22:03
No te gustan los extranjerismos superfluos. Lo entiendo, a mi tampoco. Pero yo lo veo como una opción personal: a quien les guste que los use, y quien no pues que no lo haga.
Lo que no me gusta es que se intente convencer a la gente de cómo “debe” hablar, objetivo que siempre lleva a muchas justificaciones absurdas.
Fíjate por ejemplo en la que tú acabas de escribir, que “desvirtúa la riqueza de un lenguaje”. Asumiendo que “riqueza” es “número de palabras” y “lenguaje” es “lengua”, eso no es objetivo: si tienes una palabra para decir una cosa, y añades otra, obviamente la riqueza aumenta.
Comentario por Alter — 2 Septiembre, 2009 @ 10:33
Igual no me exprese del todo bien, o se cojio por donde iba mi idea de riqueza de una lengua (cierto antes use mal el término lenguaje) Por riqueza de una lengua me refiero a la capacidad de desarrolar nuevas palabras autóctonas o propias a partir de, en el caso por ejemplo del castellano, desinencias o post-fijos, prefijos, infijos… (en ese aspecto el castellano es uno de los idiomas que creo que son más ricos entre los que disponen de este tipo de morfologia, en vez de adoptar palabras de otras lenguas)
Comentario por Xavy — 2 Septiembre, 2009 @ 20:42