Crisis, ¿donde está la crisis?
Eso que decía Sabina está más que nunca de actualidad, y viviéndolo más cerca que nunca cuando a unas cuantas decenas de compañeros les practican reducción de horas (como quien practica una lobotomía)
Muchos compañeros que se verán forzados a dejar el trabajo, porque quizás no se puedan permitir pasar ni un mes con el ya de por si mísero sueldo que recibimos, cuanto más si se ve reducido a la mitad.
Compañeros que no lo dejan, pero como si lo hicieran, ya que se perdera el contacto y las buenas experiencias vividas.
Compañeros, que a lo mejor creias que te caían mal, pero que cuando llega el momento de la verdad (ahora) descubres, que si bien no sean los mejores en su trabajo, y aunque no sean con los que mejor te llevabas, igualmente tampoco se merecen cobrar menos que un camarero.
Compañeros, a fin de cuentas.
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Quien me diga que no hay crisis… le meto de ostias
