Las perseidas… oh…no…la luz!
Se acerca ya uno de los fenómenos astronómicos más (relativamente) fáciles de observar para el astrónomo aficcionado. La lluvia de las perseidas, también conocida como la lluvia de San Lorenzo. Y digo relativamente ya que como muchos sabreis a día de hoy, que vivimos casi tod@s en ciudades se hace ligeramente dificil poder contemplar algun fenomeno astronómico debido a la contaminación lumínica. Esta contaminación proviene, en su mayor parte, del alumbrado público, además de neones y diferentes carteles publicitarios. Pero sobre todo uno de los elementos que más contaminación provoca (y por tanto uno de los que más nos puede molestar) son las farolas. Y eso que como bien decían en un capítulo del programa A través del Universo hay diferentes sistema de alumbrar una ciudad de forma tan potente (o más) a nivel de suelo, de forma que no quede la iluminación como en las calles/carreteras de una ciudad inglesa (que puede llegar a ser muy pobre), y que no provoque esta contaminación lumínica de la que hablamos. De hecho, hasta el ayudantamiento se ahorraría dinero. Tened en cuenta que en una farola normal y corriente, la luz se dispersa en todas las direcciones, mientras que si por ejemplo bajamos un poco la altura y focalizamos la luz hacia donde tiene que apuntar, el suelo, esto hará que esa zona (el suelo) reciba más iluminación, con la cual no será necesario usar tanta potencia eléctrica para iluminar suficientemente esa zona.
En fin yo al menos aun tengo suerte, ya que a cosa de un kilómetro de mi casa hay un parque con bastante poca iluminación y si el tiempo nos acompaña, seguro que se podrá mirar algo.
Ah por cierto! la Luna también ayudará a que haya menos contaminación lumínica, ya que se encontrará en su primer ciclo (Luna nueva)
