Ha llegado el DNI electrónico a Pontevedra. Con más pena que gloria, por cierto. La desinformación de la gente es asombrosa. Eso deja patente el Diario de Pontevedra, en el cual se pueden leer afirmaciones de los jóvenes (si, esos que supuestamente más al día tecnológicamente hablando están) como “No sé, supongo que será algo de eso de Internet“. Con esa conciencia tecnológica, cómo se quiere que una cosa tan delicada como el DNI electrónico pueda funcionar? Un aparato/dispositivo/chámalle X en el cual ya no solo van a circular nuestros datos, sino que supuestamente nos va a servir para realizar transacciones bancarias, compras por internet y posiblemente en un futuro no muy lejano hasta votar sin tener que presentarnos en el colegio electoral. Pero la culpa, no nos engañemos, no es de la juventud. En absoluto. Porque, respondedme, cuántos anuncios sobre el DNI electrónico se han visto en los medios de comunicación: prensa escrita, televisión, radio? Yo, personalmente no he visto ni uno. Ni uno hablando de los beneficios (o porque no comentando algunas minimas instrucciones de seguridad) de este cacho de cartón llamado a formar parte de nuestras vidas.
Una vez más, qué bien funcionan nuestras administraciones!